La fertilidad, para alcanzar su estado óptimo y asegurar que la reproducción sea exitosa, depende de muchos factores que han de tenerse en cuenta para el buen funcionamiento del mismo. Esta capacidad está influenciada por, entre otras cosas, la edad y el estado de salud. Es en este segundo factor donde entra los hábitos de vida y consumo. Con motivo del Día Mundial de la Fertilidad, profundizaremos de la mano de un andrólogo experto en la influencia e impacto del tabaco en la salud reproductiva.
Cuando hablamos de tabaco, creemos de manera equívoca que son solo los pulmones quienes sufren las inhalaciones constantes de humo. Lejos de ser así, tan solo el consumo de un cigarrillo al día provoca alteraciones en múltiples escenarios. A continuación, preguntaremos a Javier Ruiz, experto en problemas del aparato reproductor masculino, cuestiones importantes sobre la influencia del tabaco en la fertilidad masculina.
“Ya en 2025 a nadie se le escapa que fumar perjudica seriamente la salud, y una de las cosas en las que impacta más es, precisamente, en la fertilidad, en la calidad de los espermatozoides y en su capacidad fecundante”, comienza Javier Ruiz su intervención sobre el consumo de cigarrillos.
Como hemos apuntado anteriormente, solo consumir un cigarro ya afecta negativamente a la función reproductora: “A partir de uno. Un cigarro ya produce alteraciones. Por ello siempre incido en la importancia de no fumar”.
Es en la fragmentación del ADN espermático donde la inhalación de humo procedente de cigarrillos más perjudica, provocando incluso abortos en las primeras semanas de embarazo: “Los grandes a causa del tabaco, los que tienen más repercusión, son los que se producen dentro del espermatozoide. El espermatozoide, como todas las células, tiene una membrana que es como la aduana de la célula. Permite entrar a los nutrientes y elimina a los tóxicos. Cuando se produce un ambiente tóxico, como ocurre en el tabaquismo, estas membranas se alteran y, por lo tanto, la aduana pierde policías y barreras. ¿Cuál es la consecuencia? Pues que se invierte el flujo. Dejamos escapar nutrientes y dejamos entrar tóxicos. Y esos tóxicos alteran el funcionamiento de la célula. ¿Dónde? Especialmente en el núcleo ¿Cómo? Rompiendo las cadenas de ADN. ¿Qué quiere decir que se rompan las cadenas de ADN? Quiere decir que el óvulo va a encontrar trocitos de ADN que tiene que ensamblar correctamente para conseguir producir un embrión que sea evolutivo. Y eso es difícil. Por lo tanto, un varón fumador tendrá muchas más posibilidades de generar embriones que se van a bloquear o que van a acabar en aborto de primeras semanas que un varón no fumador”.
Para evitar todas estas complicaciones, Javier Ruiz recomienda realizarse un seminograma para conocer la calidad espermática. “Recomiendo a todos mis pacientes hacerse un seminograma. Cualquier varón que fume y que proyecte ser padre, tiene que hacerse seminogramas de forma periódica. Podrá ver cómo van alterándose los parámetros y será esto un argumento más para dejar de fumar. También nos puede llevar a tomar decisiones importantes como la de preservar la fertilidad. Si no está dispuesto a dejar de fumar, tendremos que plantearnos congelar espermatozoides. Tengamos presente que eso también vale para las mujeres. La mujer fumadora tiene una menor producción de estrógenos y eso afectará a su reserva ovárica”, afirma el andrólogo experto.
Por suerte, los daños que provoca el tabaco son reversibles (aunque con connotaciones) y en pocos meses mejora drásticamente la salud reproductiva. “El efecto del tabaquismo sobre los espermatozoides es reversible, pero va a depender de la cantidad de tabaco que se haya fumado y durante cuánto tiempo se haya estado fumando. ¿Por qué? Porque el daño no solo es en los espermatozoides, sino que también es en las estructuras, en el propio testículo, en las arterias del testículo, en las propias células que producen espermatozoides. Por lo tanto, va a depender, como siempre, del tiempo y de la intensidad, pero en principio es reversible y tarda en recuperarse, como poco, tres meses, que es lo que tarda una generación nueva de espermatozoides. Una generación de espermatozoides tarda en producirse y en madurar hasta que el espermatozoide es fértil, aproximadamente noventa días. Pero, obviamente, ahí empezaremos a ver los primeros cambios. Habitualmente, en varones que llevan mucho tiempo fumando, esos cambios tardan más en producirse”, afirma Javier Ruiz, quien lanza un mensaje a todos los hombres que quieren ser padres y que son fumadores.
“Cuando hablamos de tabaco, no creo que tengamos que hablar del número de cigarrillos. Obviamente, es mejor fumar uno que cinco, y es mejor fumar cinco que quince. Pero lo que hay que mentalizarse es en no fumar. Creo que es una de las mejores decisiones que se pueden tomar. Dejar de fumar, dejar de autolesionar tu cuerpo. Más si tu objetivo es ser padre”, finaliza el experto en salud reproductiva masculina.
Unas declaraciones que nos conciencia más sobre la importancia de no fumar. Aunque es reversible y en cuestión de meses irá desapareciendo todo el daño causado por las constantes inhalaciones de humo, lo más beneficioso para la fertilidad masculina es dejar a un lado los cigarrillos.
Si deseas realizarte un seminograma para conocer tu calidad espermática, no dudes en pedir cita en cualquiera de las clínicas de reproducción asistida de Ovoclinic.